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25 de enero de 2018

Fotolibro




   Hace unos días os comentaba que, por fin, había acabado un proyecto al que le tenía unas ganas enormes: Northern soul.

Se trata de un fotolibro inspirado en mi estancia en Noruega, en él he recogido algunas de las imágenes que tomé allí combinadas con autorretratos para expresar todo el proceso vivido en tierras norteñas.








 



El libro no habría sido posible sin la colaboración de Saal Digital ( http://www.saal-digital.es ), que no sólo han demostrado una gran profesionalidad, sino que me han aportado una ayuda increíble adaptándose a los plazos que mejor me venían y preocupándose por mí.



La calidad de las imágenes es maravillosa y el gramaje del papel es muy agradable. Los colores han salido incluso mejor de lo que esperaba y la apertura de 180º de todas las páginas es perfecta para jugar con imágenes a doble página. 




Personalmente, me encuentro enamorada con la portada mate y su suavidad y profundidad de imagen.


Además, Saal te proporciona un programa para la maquetación del álbum que es tan intuitivo como completo para aquellos con menos experiencia en este tipo de trabajos.





 En conclusión, estoy muy contenta con el resultado y me alegro muchísimo de haber decidido colaborar con Saal y poder haber aprovechado esta oportunidad.






 Espero poder disfrutar de los servicios de Saal en el futuro, porque tienen una gran variedad de productos de gran calidad y su atención al cliente es simplemente genial.









29 de abril de 2016

Mi ventana rota


Esta ventana se rompió hace casi tres años.

Durante este tiempo he huido por ella muchas veces, aunque menos de las que me hubiera gustado.
Durante este tiempo he cambiado y aprendido, conocido y olvidado, he reído y llorado hasta llegar a un punto completamente nuevo en este camino.
Durante este tiempo he limpiado un poco los cristales que yacían esparcidos por el suelo, he arreglado los desperfectos de esta pequeña habitación y me he permitido tener un lugar en el que poder descansar y esconderme del resto del mundo.
Sigue siendo la ventana que un día se rompió y me ofreció una salida, pero no es una ventana cualquiera y también ella ha cambiado.

Bienvenidos a mi ventana rota.

2 de agosto de 2013

La ventana rota

   Imaginemos que cada uno de nosotros es un mundo aparte.
El mío era pequeño, una habitación poco amueblada con una única ventana al exterior cuyos cristales sucios apenas dejaban ver más allá. Un día, al despertar, descubrí en el suelo un rastro de cristales rotos, pertenecían a esa ventana.
Así pude comprobar que el mundo exterior no era como el mío, era mucho más grande, más luminoso y pensé que podía investigarlo.
   Atravesé la ventana rota y escapé en busca de algo que ni siquiera sabía nombrar.

Presentaciones.

 


No pensaba crear un blog, de verdad que no, mucha gente me lo ha dicho, me lo ha propuesto y yo siempre he respondido que no lo tenía pensado. Y es que hay tantos blogs que éste realmente no aporta nada, sólo es uno más y no me gusta nada eso.
Llegados a este punto la pregunta es evidente, si no iba a hacer un blog ¿qué es ésto? 
Pues un blog, sí, para qué mentir, pero es que resulta que al final acabo haciendo lo que dije que no haría y que ha llegado un momento en el que no me viene nada mal escribir algo más allá de las hojas de papel perdidas por mi cuarto y no sé, por probar no se pierde nada, ¿no?
Pues he aquí el blog que nunca iba a ser y que finalmente es.

    He aquí mi pequeña ventana (rota).